Este espejo está hecho en madera maciza de castaño, con un marco macizo de excelente presencia y molduras cuidadosamente trabajadas para lograr un toque clásico elegante, pero liviano: el tipo de diseño que se siente sofisticado sin robarse toda la escena. Su estética atemporal permite integrarlo fácilmente en ambientes nórdicos, mediterráneos, clásicos contemporáneos o más modernos, aportando calidez y amplitud visual.
Es ideal para apoyar en el suelo en un living, dormitorio, hall de entrada o vestidor, elevando el espacio con un detalle de diseño sobrio y de calidad. Además, puedes personalizar el barniz para ajustarlo a tu paleta (más natural, nogal, más rojizo, etc.) y elegir la altura que mejor se adapte a tu muro: 200 cm, 180 cm o 150 cm, siempre con 100 cm de ancho.
La imagen es referencial.










